“Goebbels” El arte de la manipulación

Cuida tu casa de las malas artes, porque quien se vale de artilugios para introducirse, una vez adentro no lo saca nadie.

En México podemos ver como un antiguo método de manipulación de masas ha polarizado a la sociedad, los efectos de las actuales campañas a la presidencia han contrapuesto a la mayoría de los núcleos sociales, generando encono en el seno de las familias, en la cosa pública y en casi todos los espacios donde se reúne la sociedad.

Joseph Goebbels fue el más grande manipulador de masas que ha existido en la historia, con su brillante y tiránica inteligencia, llevo al pueblo Alemán al borde de su destrucción, empezó manipulando masas con la ideología comunista, alborotando incautos en las cervecerías y aprendiendo a enardecer a la gente contra el gobierno establecido, este hombrecito de caminar errático, con su dominio de la retórica consumía el entendimiento de sus oyentes, desgastaba la resistencia de la razón y dogmatizaba a sus seguidores haciéndoles perder la conciencia, atizando continuamente el odio que sembraba a propósito en las cabezas y los corazones del pueblo Teutón.

La técnica de propaganda o manipulación desarrollada por el encargado de la propaganda Nazi, se fundaba en 11 principios capaces de convertir a los hombres en autómatas, apasionados conferenciantes y rabiosos defensores de su candidato, la propaganda nazi convencía desde las entrañas a sus adeptos, los invadía de cuerpo entero y los lanzaba en todas direcciones para propagar el mensaje intolerante y asesino que dominó casi por completo a la Europa continental.

El primer principio se basa en unificar al enemigo, en México un candidato manifiesta que su más ardua labor se basó en hacer que la gente internalizara a “La Mafia del Poder”, símbolo único para todos sus enemigos.

El segundo principio es el del contagio, con el cual el candidato y su cohorte agrupan a los partidos políticos considerando a todos sus adversarios parte de “El PRIAN”.

El tercer principio es la transposición, con el cual se cargan los errores históricos y propios del candidato promocionado sobre las cabezas de sus contrincantes, por ejemplo, acusando a Anaya de autoritario, mientras se ejerce violencia verbal contra algunos empresarios.

El cuarto principio es el de la exageración, donde se convierte una nimiedad en una conspiración, tal como le achacan al expresidente Carlos Salinas de Gortari, a quien pintan como anticristo.

El quinto principio se llama Vulgarización, y se basa en atraer a la audiencia con el uso de un lenguaje burdo y soez, fácil de instalar en la mente de sus seguidores, por ejemplo: los Pirruris, los Fifí o las Chachalacas!

El sexto principio es el de la orquestación, donde se repiten hasta el cansancio frases hechas como: Lavador de dinero, bipolar o corrupto.

El séptimo principio es el de la renovación, donde se emiten argumentos nuevos para perder al enemigo en su refutación, como diciendo que un aeropuerto se encuentra en el lugar incorrecto, luego que cuesta mucho dinero y finalmente que causará problemas ecológicos.

El octavo principio es el de la verosimilitud, donde se construyen argumentos para bloquear los propios del enemigo, como diciendo que la esposa de Anaya es parienta de Salinas.

El noveno es el de la silenciación, donde se abusa de la interrupción, el levantamiento de la voz y la negación del contrincante, acallándolo cuando presenta argumentos que no se pueden refutar.

El décimo principio es el de la transfusión, que usa elementos históricos o mitológicos para venderse, por ejemplo, usando a Juárez, a Hidalgo y a Madero, personajes simbólicos de la mexicanidad para identificarse con ellos.

Y el onceavo y último, es el de la unanimidad, donde el propagador asegura que “TODOS” conocen la realidad que es conveniente para su promocionado, haciendo parecer que existe un consenso al respecto.

Estas mañas pretenden deificar al líder populista, para preparar un hueco en la sociedad que evite que la mayoría que no acepta el comunismo se una contra el candidato populista. ¡No se dejen manipular!

¡Que Dios Nos Bendiga!
hlaredom@gmail.com

Comentarios

Artículos relacionados