HERENCIA MALDITA (capítulo X). “De la salud tampoco se encargó”.

La salud nunca ha importado.
Pasamos de tener salud a medias (al inicio de este fatídico sexenio de “Alma Negra”), a casi no tener. De clínicas con carencias, a clínicas cerradas. Con hospitales en eterna construcción porque no hay dinero, y con clínicas rurales y hospitales regionales, sin médicos ni medicinas.

Usados y saqueados, sin pensión ni salud están los maestros (pero todos ellos, la amplia familia, cobrando en el sector, y lo han hecho por generaciones).

No hay representación federal de salud, la secretaría estatal tiene las dos funciones y ejerce ambos presupuestos. Hay tanto que decir de cómo se ha usado a un sector social tan significativo, para hacer fantasma tantos miles de millones. La salud del pueblo es la forma de delinquir. La nueva forma de gobernar.

Pocas y eternas obras.
HOSPITAL GENERAL DE TORREÓN: En el año de 2010 se anunció la construcción del Hospital de Alta Especialidad (Tercer Nivel). Arrancó la obra y se detuvo varias veces, “no había dinero”. Si hubo presupuesto, no nos pregunten dónde quedó. Bajó su categoría a (Nivel Uno), más barato. Fue hasta 2015 que logró inaugurarse como el Hospital General de Torreón.
A dos años de operar, médicos y pacientes han reportado: “una inhumana falta de medicamento, material de curación y hasta quirúrgico; tampoco hay insumos en el Banco de Sangre”. Una obra de mala calidad, por ello se publicaron gráficas de “pedazos del techo falso caídos por filtraciones de agua de lluvia y , créalo o no, de aguas negras”. Muertes de bebés por “bacteria hospitalaria”. Negligencia médica y de administración. 420 millones reportaron que costó la obra (negocio grande).

HOSPITAL ONCOLÓGICO DE SALTILLO. La primera piedra fue en 2015. Hoy (agosto del 2017) sigue en construcción. Los expertos opinan que, apurados por el 6to.Informe, “podrá inaugurarse “solo el edificio principal” en septiembre u octubre. Los permisos de operación de espacios que emiten radiaciones llevan tiempo y algunos no se han solicitado ya que el equipo no se ha adquirido y se requiere para adjuntar la evidencia en la solicitud del permiso”.

Programas de salud, operación hospitalaria. Y corrupción.
El programa de salud bucal regional, contaba con 42 millones de pesos. Ese dinero se obtuvo en fórmula tripartita. Una vez depositado el recurso federal, todo fue a parar a otras cuentas. El caso es que se acabó el programa antes de iniciar.

Hay escasez de material en hospitales y oficinas, no hay mantenimiento del equipo en hospitales ni menos aun en clínicas alejadas, de ejidos y poblados (ahí no hay ni médicos y las casuchas se están cayendo). Por el deterioro no hay sanidad adecuada ni hay garantía de servicio profesional mínimo requerido por las certificadoras, menos aún por la SS federal ni la CNDH. De la OMS, ni hablar.

En enero del 2016 trascendió un desfalco en el Hospital del Niño (esa costumbre de los gobiernos continuados de “Timador y de “Alma Negra”, el desfalcar). Renunció la directora y poco tiempo después el secretario. El “cuñado de un legislador íntimo” fortaleció su poderío en el control de hospitales, “solo compartido” con el director administrativo, íntimo de la afamada LadyCobijas, la del dinero fantasma (salud y Sedesol son favoritas de las empresas fantasma).

En 2017 marcharon en protesta pública, trabajadores y médicos del Hospital General de Francisco I Madero. Gritaban “tener un año sin recibir insumos médicos, de curación, medicamentos. En los últimos 5 meses, no había cómo atender a los pacientes”. La situación es grave en todos los hospitales y clínicas (construidos en otros sexenios y abandonados en esta insensible administración).

Empresarios, médicos, enfermeras, pacientes y sus familias y hasta maestros y alumnos de las facultades de medicina y enfermería, vecinas del Hospital Universitario de Saltillo y del Centro de Salud adjunto, han denunciado por años que el arroyo contiguo es un foco de infección (está lleno de alimañas, el agua es mal oliente, por el lecho se vierten aguas negras de colonias al sur, y residuos tóxicos de empresas). “Cadáveres de migrantes mutilados, se han depositado en las zonas aledañas al arroyo”. Es una inmunda selva muy cercana al hospital.

Las clínicas rurales y centros de salud municipales, no laboran en fines de semana porque no hay médicos ni enfermeros. Los pobres habitantes del desierto y del campo, mueren por falta de salud, higiene y ambulancias.

Más corrupción.
Cobran honorarios de médicos fantasma y de otros que ya cambiaron residencia”, fue denunciado en la prestigiada REVISTA PROCESO. “El abogado Gilberto Garza Garza denunciaba que empleados de la SSA se coluden (antes y ahora) para cobrar honorarios depositados en cuentas de Bancomer”. “El Dr. Rodolfo Guadiana denunció también. Depositaron $13,000 en una cuenta que no aperturó”. “La Dra. María Luisa Hernández Garay denuncia le depositan $211,000 pesos en una cuenta dada de baja, y que el dinero fue cobrado por otra persona.

Del presupuesto general y de los programas y campañas de concientización de salud, “salen millonadas para destinos inciertos”.

La secretaria del poderoso director administrativo acude al Banamex de Allende y Victoria para re-domiciliar estados de cuenta de la dependencia (algunas de tantas), para que ahora lleguen a su casa. Esto ante el cambio de titular.

El actual secretario, un licenciado en comunicación, no puede al mismo tiempo: atender temas médicos (vino a aprender), desafiar a los poderosos al interior del “corrupto dinosaurio llamado SSA”, y aparte, ver dónde anda la administración. Situación ideal para la ostensible y exagerada corrupción. No basta con que el titular sea honesto, tiene que detener el desorden, está claro que no puede. No debió aceptar el cargo (venía de ser el contralor del estado).

El Seguro Popular, resultó el negocio mayor. Campañas de difusión no realizadas, compras de medicamentos e insumos y hasta de equipos FANTASMA, todo con cargo al presupuesto para dar salud a quien no tiene seguro (al pobre, al indigente, a las miles de familias empobrecidas). ¿Por qué es la dirección de comunicación social del gobierno quién “ejerce y cobra” el recurso del seguro popular?

Acabado el sexenio.
Con el fin del sexenio la secretaría de salud se declaró en austeridad. “No hay dinero para programas ni para operación. Lo poco que se hace es para cuidar la chamba, de tanto aviador y de tanto recomendado. La semana pasada inició la campaña de prevención del Dengue, Zika y Chikungunya, y ahí se dijo: “Debe realizarse el mejor trabajo posible aunque falten recursos para operar”.
Entregan un sector: corrupto, saqueado, quebrado, con una nómina obesa y trucada. Obra inconclusa y poca, infraestructura abandonada y disfuncional, déficit de médicos y enfermeras, desabasto de medicinas y material. Con una cobertura de salud bajísima, la más baja de la historia. Muchas muertes por falta de atención y mala calidad. Servicio y empresas fantasma, la cara de la salud.

“De la salud tampoco se encargó”.

Continuará…

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