Soberbia y corrupción, su “nueva forma de gobernar”.

“El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”. SIMÓN BOLÍVAR.

Por sus lemas lo conoceréis.

“Aquí se sonríe”.
Un lema efímero que duró solo unos aciagos días (y es que, luego del golpe contundente de la MegaDeuda, que recién se conocía, en Coahuila ya nadie sonreía). Unos días antes, unos pocos momentos hubieran librado al pueblo de tan Maldita herencia familiar; si la información fluyese antes de votar, nunca esta carga maldita nos agobiaría.

Rubén Moreira nunca habría sido gobernador y los crímenes y la corrupciones no se hubiesen acumulado al grado de la quiebra y la deshonra. Empezó payaso y al poco ya era un soberbio redomado. Raudo pasó de “hasta la victoria siempre” del Che Guevara (y su zurda fachada), a los insaciables negocios al amparo del poder, como actividad primaria que dicta el Plan urdido.

Aquí se sonríe era tanto como recordar: Pueblo iluso,…“ya nos los chingamos”.

“Nueva forma de gobernar”.
Tapó la MegaDeuda de 37,000 millones, de la que es directamente beneficiario. Ha construido una nueva deuda de más de 25,000 millones. Que despropósito, que robadera tan infame.

Acabaron los programas sociales, se saquearon los fondos pensionarios y se impuso una ley de pensiones para liquidar las prestaciones sociales a los educadores.

Espiar, perseguir, chantajear, someter; son los rasgos de su nueva forma de gobernar. “Coludirse con el crimen y recibir sobornos en suburban retacadas” (como se ha denunciado dentro y fuera del país), es lo mismo que hacía antes, no hay nueva forma (solo nuevo beneficiario directo).

“Un estado con energía”.
Enamorado de sí mismo y harto de ser pobre, dejó pronto sus afanes de zurdo y se volcó a la derecha (ahí donde están los negocios y el dinero). Se enriqueció rápida y fraudulentamente. Le fascinaron los negocios de la energía (carbón, minas, gas, reservas territoriales para el shale, energía eólica).

Se asoció con tantos y su PRODEMI fue y es de millones por semana. Ahora posé bajo prestanombres muchos ranchos y tierras con subsuelo de energía. Entonces, la energía solo es de él y no de Coahuila. Su gobierno ramplón y quebrado solo tiene de energía el falso nombre y la hiperactividad insana del megalómano.

“Coahuila, el orgullo del norte”.
Claro que en Coahuila, como entidad, somos el orgullo del norte y del sur también.

Solo que ahora nuestro buen nombre se arrastra por el lodo y se ensucia con el apellido Moreira y sus pillerías. El moreirato y sus crímenes, han enzoquetado nuestro escudo de armas y han despedazado a la sociedad. Por estos agravios nos podemos preguntar :¿Quién puede decirse orgulloso de este vasallaje?

Pero este gobierno Moreira (este moreirato) es la vergüenza nacional. La vergüenza de México entero. Puras mentiras, corrupción y crimen… son su balance maldito. El 6to. Informe dará cuenta de tantas mentiras más, del cinismo y la desvergüenza. Pero es la última campanada, y se toca luto.

Tantán.
En 3 meses termina la pesadilla. ¡Adiós Moreira. La cárcel te aguarda!

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