Juárez reloaded

Primero fue retirado Ignacio Zaragoza. Ahora le toca a Diego y a Frida abandonar su impronta en el billete de 500 pesos. En su lugar, llega el héroe de la Reforma, Benito Juárez. No es la primera vez que el Benemérito aparece en nuestro papel moneda. Debutó hace unas cuatro décadas en los billetes de 50 pesos, aquéllos que traían tres ceros de más.

Y en este siglo su adusto rostro volvió a hacer acto de aparición en el de 20 pesos, aún en circulación. Y eso es lo curioso. Aunque dicho instrumento de pago se retirará gradualmente para ser sustituido por una moneda del mismo valor, serán varios años de convivencia en el circulante nacional.

El color de ambos es el mismo, azul. Y aunque el tono tiene una ligera variante, el tamaño es diferente y el material cambió a uno más durable, no somos pocos los que los hemos confundido y dejado una muy jugosa propina que ha hecho brincar de gusto al destinatario.

Aquí la cuestión importante es la causa de estos cambios. La sustitución de un billete por uno de más alta denominación podría interpretarse como una pérdida de poder adquisitivo generado por una inflación elevada. No obstante, este no es necesariamente el caso.

De hecho, los niveles inflacionarios en los últimos veinte años han sido inusualmente bajos, si los comparamos con las tres últimas décadas del siglo pasado. El promedio de incremento en el nivel de precios se acerca bastante al objetivo del Banco Central: el 4%.

Aunque baja, la inflación acumulada sí impacta al peso, erosionándolo. Lo cual no es malo porque una inflación mesurada es deseable para una economía, pues es síntoma de dinamismo, de una demanda creciente de bienes y servicios, y de una oferta que redobla la marcha para alcanzarla. Pocos lo valoran, pero lo peor que podríamos tener no es una inflación alta, sino una deflación, es decir, una caída permanente en los precios que termina por aniquilar los mercados.

El de $500, alusivo a Juárez, es el primero en salir a escena de la nueva familia de billetes, la cual se caracteriza por tener más candados de seguridad. Le seguirán el de 50 pesos, con motivos de la fundación de Tenochtitlán; el de $100, con la figura de Sor Juana Inés de la Cruz; el de $200, con las efigies de Hidalgo y Morelos; el de $1,000, con Madero, Hermila Galindo y Carmen Serdán, y finalmente el de $2,000, en homenaje a Octavio Paz y Rosario Castellanos.

Bienvenidos los nuevos billetes. Y gracias a Diego y Frida por habernos acompañado todos estos años en nuestros bolsillos.

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