Que gris se sigue viendo Coahuila

Nada diferente este gobierno al anterior, ya se sabía que es la continuidad del otro, de los fatales 12 años de los hermanos Moreira’s, del que dejó desolación y muerte.

Hasta ahora el gobierno de Miguel Ángel Riquelme ha sido gris, sin dinero y mucho que tapar, en cada una de las dependencias gubernamentales, ni hablar de las finanzas donde fueron puestos personajes claves de los mismos sumisos al sistema, porque también mucho se han beneficiado, como Blas Flores Dávila, que no dejó nada de buen sabor a los dineros de la UAdeC.

Así que le sabe muy bien cómo tapar los agujeros en las Finanzas Públicas, muchas caras vemos de los mismos de siempre, de los que siguen en la jugada, los de arriba pues, los que tanto daño le han hecho a Coahuila, por lo tanto a los coahuilenses, un Estado esperanzado a ver que nos avientan los de arriba, entiéndase la Federación, porque aquí, si se asoma a las finanzas huelen a vacío, ya es común escuchar decir “no hay” en cada dependencia, y hasta donde, para poder trabajar los funcionarios tienen que llevar hasta su propio lápiz y pluma, y por supuesto las hojas de máquina en que anotar, como es el caso de la Secretaría de Educación Pública, y los Ministerios Públicos, y por cierto si visita alguna de estas dependencias procure no ir al baño, o si cree ir, lleve consigo su papel de baño, porque tampoco hay, todo se va a la deuda pública, que los hermanitos Moreira’s dejaron, y no conforme con eso, Rubén, sí, ese, el premiado por el de arriba EPN, ese hombre que le sabe bien y muy bien a las empresas fantasmas, sin escrúpulo alguno, lo poco que podía haber quedado en finanzas, se lo llevó, pues ¡cómo no!

Hay que irse bien cargado, hay para lo que se ofrezca, como algún otro puesto público, que pagar, u otra contienda electoral para la familia, al fin han de decir que en Coahuila todo aguantan, desde un fraude pasado por las urnas, como los despilfarros del gobierno.

¿Qué sentirá el nuevo gobernador, de saberse no querido, las protestas y las urnas lo dijeron todo?, solo les quedan sus clientes esos que supieron hacer muy bien, los hermanos indeseables, a base de dádivas y despensas, ¡chin! Como no nos tocaron los hermanos Almada, en lugar de los desalmados, para que a balazos nos hubieran defendido, en lugar de entregarnos a las balas, como en Allende, los otros hermanos los buenos, los famosos pistoleros de las películas que tanto nos entretuvieron. Mario Almada a sus 91 años todavía era útil a la sociedad, seguía ganándose la vida en el cine, mientras los otros los del otro bando, a sus 55 años en el caso de Rubén, y 52 años en el caso de Humberto, ya estorban a la sociedad, que diferencia de hermanos, entre los que hicieron su vida productiva y todo México se siente orgulloso de haberlos tenido, a los otros, que solo se sirvieron de Coahuila.

De verdad ya chole, seguimos con los mismos.

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